
Soy…
Con una notable visión a futuro, Don Alberto Baillères trascendió una de las crisis económicas más agudas de la historia reciente, armado de imaginación y templanza: El Palacio de Hierro debía aprovechar la apertura de fronteras comerciales con inversiones estratégicas para continuar su liderazgo como la gran tienda departamental de lujo en México. Se buscaba diferenciar la marca, ir un paso adelante de cualquier otro almacén: el público percibía a El Palacio como un lugar clásico y tradicional para señoras elegantes.

Campaña Soy Totalmente Palacio
El nacimiento de una idea
Don Alberto convocó a una sesión dedicada a pensar, imaginar y generar ideas. Asistieron directivos de El Palacio y José Alberto Terán, el presidente de la agencia que atendía a la tienda desde 1947, Terán\TBWA. En la memoria de Don Alberto se quedó grabado ese día, pues él fue quien pronunció por primera vez la famosa frase. La intención fue representar por completo el concepto de El Palacio de Hierro, más allá de la tienda:
“…Lo que quiero es que en la publicidad se plasme que El Palacio de Hierro es una experiencia de compra, que es una forma de vivir, es una forma de ver las cosas diferente, que ir a El Palacio de compras es ser totalmente Palacio”, expuso Don Alberto frente al grupo de directivos.
“Seguí con mi rollo buscando expresar mi idea de lo que quería decir con la campaña, y de repente, me paré en seco y dije el eslogan: Soy Totalmente Palacio. That’s it, eso va a ser. También les comenté que saliendo de allí se fueran a registrar la frase, porque si nos la ganaba o cualquier otra marca, sería lamentable. Es una frase maravillosa y, además, puede durar muchísimos años”, dijo Don Alberto.
Una campaña con muchas ideas
“Soy Totalmente Palacio” marcó un parteaguas en la empresa y en el mundo. Rápidamente se convirtió en referencia publicitaria a nivel internacional por la forma en la que una tienda departamental se comunicó con sus clientes. El desarrollo de la campaña se planteó a partir de una frase que en poco tiempo cumplió su objetivo: inspiró la creación de todo un estilo de vida y se volvió sinónimo de El Palacio de Hierro. Lo mejor del eslogan, que más tarde la agencia Terán\TBWA traduciría en una gran campaña en distintos medios, fue que representaba el ideal femenino de El Palacio. La estrategia fue tan precisa, “como rayo láser”, recuerda José Alberto Terán.


Campaña Soy Totalmente Palacio
Campaña Soy Totalmente Palacio












