
Los diseñadores del Salón
El prestigio de El Palacio de Hierro fue ganado a pulso: en noviembre de 1967 se concluyó la remodelación de Durango y su elegancia hizo que la revista Harper’s Bazaar la nombrara “La tienda del siglo”. Su arquitectura era referente de modernidad y también lo fueron las exclusivas secciones de marcas del recién creado Salón Internacional, donde se promovió el talento de reconocidos diseñadores, tanto extranjeros como mexicanos.

Aspectos de la pasarela presentada para El Palacio de Hierro por Oscar de la Renta.

Oscar de la Renta, uno de los diseñadores distinguidos con la Medalla al Mérito.

Aspectos de la pasarela presentada para El Palacio de Hierro por Oscar de la Renta.
Modistos nacionales e internacionales
La encargada de compras para el Salón Internacional fue Emma Guerra, mientras que Madame Rostan, para entonces con 37 años de carrera, fue la asesora de modas. Para enriquecer al Salón, Emma Guerra viajaba con regularidad a Nueva York y se encargaba de traer las creaciones de diferentes diseñadores, entre otros, de Bill Blass, conocido por el estilo innovador de sus costosas prendas.
Guerra trajo prendas del español Elio Berhanyer; del dominicano Oscar de la Renta; los trajes sencillos y elegantes de Jerry Silverman, considerados versiones americanizadas del español Cristóbal Balenciaga, así como piezas de la diseñadora franco-estadounidense Pauline Trigère. Manuel Méndez, Enrique Martínez, Carlo Demichelis, Keko y Armando Mafud fueron algunos de los modistos mexicanos promovidos por El Palacio de Hierro. Todos ellos presentaron sus colecciones con desfiles de temporada.

“Gran éxito” es parte de lo que se lee en la cobertura del evento que publicó El Sol de México con motivo del desfile organizado por El Palacio de Hierro.

Premios a la moda
A finales de 1968, El Palacio de Hierro estableció el primer Premio de la Moda, un gran concurso de diseñadores al que asistían por invitación. Los espectadores votaban por las piezas de los modistos y los ganadores recibían medallas y diplomas de manos de Don Alberto. El primer galardonado fue Manuel Méndez, escogido para representar a México en el Salón Internacional desde 1969, quien confeccionó vestidos, elegantes abrigos y sus prendas favoritas: trajes sastre con licencia de la casa Lanvin.
La llegada de Hubert de Givenchy a México causó un gran revuelo.